
Marina Magaña Hernández.
Pediatra y Maestra. Coordinadora de Unidad de Adolescencia.
Hospital “Ntra. Sra. de Gracia”. Zaragoza.
El sistema escolar es abierto y como tal interacciona con su entorno y de él recibe los objetivos, los valores, los contenidos y los recursos. El fracaso escolar, de tan desafortunado nombre, es y seguirá siendo un tema recurrente porque el sistema está diseñado para que tenga lugar éxito o fracaso.
Es una equivocación fijar el síntoma; lo que se debe hacer es darle solución, pero no encasillar al alumno como "fracasado"...
Es bueno recordar de vez en cuando al pedagogo V. García Hoz cuando afirma que: “Calificar con el mismo nivel a todos los alumnos es una injusticia. El fracaso escolar nace de convertir los exámenes en sanción social y no en acción pedagógica”...
Decía Oscar Wilde que para hacer hombres buenos es preciso hacer niños felices, y un niño o un adolescente que tiene dificultades escolares no puede ser muy feliz...
El profesional que entiende la salud de forma integral, debe disponer de la formación, información y sensibilidad necesarias para ser capaz de escuchar, entender y ayudar, coordinando la intervención multidisciplinar y reorientando las situaciones de bajo rendimiento y desinterés escolar que van a ser decisivas para su autoestima, bienestar y salud mental futura...